Himno a la victoria de Yungay

06.05.2014 13:57

 

Himno de Yungay

Desarrollada cerca del pueblo de Yungay, Perú, el 20 de enero de 1839. En ella se enfrentaron las fuerzas del ejército Confederado (peruano-boliviano) al mando del mariscal Andrés Santa Cruz y el ejército unido (chileno-peruano) al mando del general Manuel Bulnes.

Santa Cruz tenía un efectivo de 6.100 hombres y Bulnes 5.267, compuestos de 4.467 chilenos, entre ellos la cantinera Candelaria Perez, y 800 reclutas peruanos.

Esta batalla se dio en dos etapas, una a las 9 de la mañana en el cerro Pan de Azúcar (Asalto al cerro Pan de Azúcar) y otra en la cuenca del río Ancachs (Batalla de Ancachs).

La batalla de Yungay se cuenta entre las más sangrientas en los anales de la historia americana. El ejército de la Confederación tuvo 1.400 muertos y 1.600 prisioneros, casi todos heridos. Perdió además todo su material de guerra, caja, banderas y hasta el archivo privado de Santa Cruz.

El parte oficial del comando chileno sólo da cuenta de 229 muertos y 435 heridos; sin embargo, Gonzalo Bulnes, que recogió informaciones de su padre y de otros jefes que participaron en la batalla, estima que las pérdidas de ambos ejércitos fueron casi iguales.

El Roto en la Batalla de Yungay

El "roto" se hizo soldado en la batalla de Yungay. Esta batalla se dio con ejércitos reclutados entre los "descamisados", sin preparación militar, sin uniformes, a base de puro corazón. El triunfo de Yungay es el del "patipelado", el del pueblo descalzo. Indudablemente, constituyó la exaltación del "roto"; aquí se lució, mostró sus condiciones, su fiereza para pelear; de ahí que el 20 de enero sea el día del ROTO CHILENO, en cuyo monumento se lee: "Chile agradecido de sus hijos por sus virtudes cívicas y guerreras".

Canción de Yungay

Para celebrar el fin de la guerra, se realizaron algunos festejos donde fue presentada la "Canción de Yungay", en honor de las tropas que alcanzaron tan importante triunfo.

El compositor de este himno fue el destacado maestro de música José Zapiola y la letra fue escrita por el político y periodista Ramón Rengifo.

Fue considerado por mucho tiempo, hasta la segunda mitad del siglo XX, casi un segundo himno nacional en Chile por su popularidad.

 

Estrofa I

 

Del rápido Santa

pisando la arena,

la hueste chilena

se avanza a la lid.

Ligera la planta,

serena la frente,

pretende impaciente

triunfar o morir.

 

Coro

Cantemos la gloria

del triunfo marcial

que el pueblo chileno

obtuvo en Yungay.

 

Estrofa II

¡Oh, patria querida,

qué vidas tan caras,

ahora en tus aras

se van a inmolar!.

Su sangre vertida

te da la victoria;

su sangre, a tu gloria

da un brillo inmortal!

 

Coro

Cantemos la gloria

del triunfo marcial

que el pueblo chileno

obtuvo en Yungay.

 

Estrofa III

Al hórrido estruendo

del bronce terrible,

el héroe invencible

se lanza a lidiar.

Su brazo tremendo

confunde al tirano,

y el pueblo peruano

cantó libertad.

 

Coro

Cantemos la gloria

del triunfo marcial

que el pueblo chileno

obtuvo en Yungay.

 

Estrofa IV

Desciende Nicea,

trayendo festiva,

tejida en oliva,

la palma triunfal.

Con ella se vea

ceñida la frente

del jefe valiente

del héroe sin par.