Himno de Yungay

 El Himno de Yungay se compuso en honor a la batalla homónima desarrollada en el Cerro Pan de Azúcar en la Provincia de Yungay, Perú, en donde la unión del Ejército de Chile, al mando del general chileno Manuel Bulnes, junto al Ejército Restaurador del Perú, dirigido por el peruano Agustín Gamarra, vencen a las fuerzas de la Confederación Perú-Boliviana lideradas por el boliviano Andrés de Santa Cruz.

Compuesto en 1839, con música de José Zapiola Cortés y letra de Ramón Rengifo Cárdenas, fue considerado por mucho tiempo, hasta la segunda mitad del siglo XX, casi un segundo himno nacional en Chile por su popularidad.

Estrofa I

Del rápido Santa

pisando la arena,

la hueste chilena

se avanza a la lid.

Ligera la planta,

serena la frente,

pretende impaciente

triunfar o morir.

 

Coro

Cantemos la gloria

del triunfo marcial

que el pueblo chileno

obtuvo en Yungay.

 

Estrofa II

¡Oh, patria querida,

qué vidas tan caras,

ahora en tus aras

se van a inmolar!.

Su sangre vertida

te da la victoria;

su sangre, a tu gloria

da un brillo inmortal!

 

Coro

Cantemos la gloria

del triunfo marcial

que el pueblo chileno

obtuvo en Yungay.

 

Estrofa III

Al hórrido estruendo

del bronce terrible,

el héroe invencible

se lanza a lidiar.

Su brazo tremendo

confunde al tirano,

y el pueblo peruano

cantó libertad.

 

Coro

Cantemos la gloria

del triunfo marcial

que el pueblo chileno

obtuvo en Yungay.

 

Estrofa IV

Desciende Nicea,

trayendo festiva,

tejida en oliva,

la palma triunfal.

Con ella se vea

ceñida la frente

del jefe valiente

del héroe sin par.