Pedro Segundo Regalado Videla Órdenes

 Pedro Segundo Regalado Videla Órdenes

Una de las calles que circunda el Parque Pedro de Valdivia de La Serena, lleva el nombre de Cirujano Videla, pero bastante desconocida es la historia de este héroe del Combate Naval de Punta Gruesa, Iquique, nacido en la comuna de Andacollo y a quien hoy recuerdan al conmemorarse 156 años de su natalicio.

 

SU HISTORIA. Una de las calles que circunda el Parque Pedro de Valdivia de La Serena, lleva el nombre de Cirujano Videla, pero bastante desconocida es la historia de este héroe del Combate Naval de Punta Gruesa, Iquique, nacido en la comuna de Andacollo y a quien hoy recuerdan al conmemorarse 156 años de su natalicio.

 

SU HISTORIA. Pedro Segundo Regalado Videla Órdenes, hijo de Pastoriza Órdenes y don Pedro Regalado Videla nació en Andacollo en 1854, en el seno de un hogar tradicional y sencillo, heredero del linaje de distinguidas familias avecindadas en la zona desde los tiempos de la Colonia.

 

Comenzó sus estudios en la escuela local, para luego pasar a La Serena, donde completó la secundaria.

 

Con 16 años, viajó a Santiago donde primero se graduó de bachiller en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, comenzando sus estudios de Medicina, los que terminó el 14 de abril de 1879, recibiendo el diploma de Licenciado en Medicina y Farmacia. Cabe destacar que su tesis de título, “La rabia” -la que realizó con experiencias en la región-, a la postre se convertiría en uno de los primeros estudios en esa temática en el país.

 

Destacan de su personalidad el carácter, la amistad, la abnegación y el talento, además de sus condiciones innatas de gran estudiante. Clave en su vida fue el fugaz amor con su prima María Mercedes Videla. Ya comprometidos en matrimonio, el padre de la muchacha es destinado a Bolivia, país donde fallece María Mercedes, provocando una profunda pena en el corazón del futuro héroe.

 

Muchos indican que ésta sería una de las razones que le motivaron a que ante la solicitud de personal médico de apoyo para el conflicto bélico con la Confederación Perú-boliviana, se ofreciera con gusto, postergando incluso su titulación, quedando enrolado como cirujano primero de la goleta “Virgen de la Covadonga”, a las órdenes del capitán de Fragata Arturo Prat Chacón. A pesar de las dificultades, la entereza del joven doctor no tenía límite, expresando, una vez aceptado en la Armada, "me voy de cirujano a la Marina y voy satisfecho y orgulloso, acabo de recibir de mi padre permiso para morir por mi querido Chile".

 

LLEGA EL FIN. Cuenta la historia que el 21 de mayo de 1879, durante el Combate Naval de Iquique, Videla se encontraba en la cubierta observando el acercamiento del Huáscar y la Independencia. Ante este escenario, Carlos Condell, comandante de la Covadonga, enfiló proa hacia aguas más bajas al sur de Iquique, siendo perseguido por la Independencia.

 

Al bajar a la enfermería de combate, un proyectil de 300 libras atravesó la goleta, amputándole las dos piernas, lo que le ocasionó una hemorragia que después de diez horas le provocó la muerte. Se dice que desde la enfermería fue llevado al camarote sin poder ser atendido con solicitud a falta de otro profesional, intentando el mismo dar instrucciones para tratar de detener la hemorragia, pero todo fue inútil.

 

Comunicado sobre la hábil maniobra de Condell de la Haza una vez finalizado el conflicto, Videla sostuvo que "muero feliz, pues la causa de Chile sigue incólume, en manos de chilenos que, al igual que yo, están dispuestos a morir en defensa de su patria".

 

Antes de expirar, cuando aún tenía conocimiento, les dijo a los oficiales que le acompañaban: "Digan a mi madre que mi último pensamiento ha sido para ella y entiérrenme con el anillo que llevo puesto en mi dedo", refiriéndose a su argolla de compromiso con su prima Mercedes Videla.

 

Su cuerpo fue desembarcado en Tocopilla y enterrado en el cementerio de La Serena el 2 de junio de ese año. El 21 de mayo de 1920, los restos del héroe fueron trasladados al Monumento a los Héroes de Iquique en Valparaíso, donde yace junto a los otros mártires de la patria.s, hijo de Pastoriza Órdenes y don Pedro Regalado Videla nació en Andacollo en 1854, en el seno de un hogar tradicional y sencillo, heredero del linaje de distinguidas familias avecindadas en la zona desde los tiempos de la Colonia.

 

Comenzó sus estudios en la escuela local, para luego pasar a La Serena, donde completó la secundaria.

 

Con 16 años, viajó a Santiago donde primero se graduó de bachiller en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, comenzando sus estudios de Medicina, los que terminó el 14 de abril de 1879, recibiendo el diploma de Licenciado en Medicina y Farmacia. Cabe destacar que su tesis de título, “La rabia” -la que realizó con experiencias en la región-, a la postre se convertiría en uno de los primeros estudios en esa temática en el país.

 

Destacan de su personalidad el carácter, la amistad, la abnegación y el talento, además de sus condiciones innatas de gran estudiante. Clave en su vida fue el fugaz amor con su prima María Mercedes Videla. Ya comprometidos en matrimonio, el padre de la muchacha es destinado a Bolivia, país donde fallece María Mercedes, provocando una profunda pena en el corazón del futuro héroe.

 

Muchos indican que ésta sería una de las razones que le motivaron a que ante la solicitud de personal médico de apoyo para el conflicto bélico con la Confederación Perú-boliviana, se ofreciera con gusto, postergando incluso su titulación, quedando enrolado como cirujano primero de la goleta “Virgen de la Covadonga”, a las órdenes del capitán de Fragata Arturo Prat Chacón. A pesar de las dificultades, la entereza del joven doctor no tenía límite, expresando, una vez aceptado en la Armada, "me voy de cirujano a la Marina y voy satisfecho y orgulloso, acabo de recibir de mi padre permiso para morir por mi querido Chile".

 

LLEGA EL FIN. Cuenta la historia que el 21 de mayo de 1879, durante el Combate Naval de Iquique, Videla se encontraba en la cubierta observando el acercamiento del Huáscar y la Independencia. Ante este escenario, Carlos Condell, comandante de la Covadonga, enfiló proa hacia aguas más bajas al sur de Iquique, siendo perseguido por la Independencia.

 

Al bajar a la enfermería de combate, un proyectil de 300 libras atravesó la goleta, amputándole las dos piernas, lo que le ocasionó una hemorragia que después de diez horas le provocó la muerte. Se dice que desde la enfermería fue llevado al camarote sin poder ser atendido con solicitud a falta de otro profesional, intentando el mismo dar instrucciones para tratar de detener la hemorragia, pero todo fue inútil.

 

Comunicado sobre la hábil maniobra de Condell de la Haza una vez finalizado el conflicto, Videla sostuvo que "muero feliz, pues la causa de Chile sigue incólume, en manos de chilenos que, al igual que yo, están dispuestos a morir en defensa de su patria".

 

Antes de expirar, cuando aún tenía conocimiento, les dijo a los oficiales que le acompañaban: "Digan a mi madre que mi último pensamiento ha sido para ella y entiérrenme con el anillo que llevo puesto en mi dedo", refiriéndose a su argolla de compromiso con su prima Mercedes Videla.

 

Su cuerpo fue desembarcado en Tocopilla y enterrado en el cementerio de La Serena el 2 de junio de ese año. El 21 de mayo de 1920, los restos del héroe fueron trasladados al Monumento a los Héroes de Iquique en Valparaíso, donde yace junto a los otros mártires de la patria.